En la rutina de Vicunha, la seguridad va mucho más allá del cumplimiento de normas y procedimientos: es un valor que se construye cada día. Las pequeñas decisiones y comportamientos marcan toda la diferencia para la protección de las personas. Por lo tanto, es esencial entender qué son las desviaciones conductuales y reconocer sus impactos, tanto individuales como colectivos. Una sola desviación puede poner en riesgo no solo a quienes la practican, sino también a colegas, equipos enteros y la operación en su conjunto.
Vamos a entender qué son las desviaciones de comportamiento.
Estas son acciones o conductas realizadas fuera de los estándares de seguridad establecidos. A menudo, estas desviaciones ocurren involuntariamente, debido a la costumbre, la prisa, el exceso de confianza o la falta de atención, pero siempre aumentan el riesgo de accidentes.
¿Qué puede constituir una desviación conductual?
- Trabajar sin usar equipo de protección personal (EPP);
- Operar máquinas sin la formación o cualificación adecuada;
- Realizar ajustes, intervenciones o mantenimiento de equipos sin autorización;
- Utilizar herramientas inapropiadas para la actividad;
- Ignorar protecciones, dispositivos o sistemas de seguridad;
- La falta de respeto a las directrices y procedimientos de seguridad, como las Reglas de Oro.
¿Cuáles son los impactos de una desviación conductual?
Al cometer una desviación conductual, puedes generar impactos significativos para las personas, los equipos y la empresa, tales como:
- Mayor riesgo de accidentes, con posibilidad de lesiones leves, graves o mortales que causen daños a la salud física y mental de los implicados;
- Compromiso de la seguridad del entorno laboral;
- Interrupciones en las actividades y procesos de producción;
- Daños en maquinaria, equipos e instalaciones;
- Necesidad de reestructuración, acciones correctivas y nueva formación;
- Impactos negativos en el clima organizacional, generando preocupación entre los equipos.
Recuerda: informar de desviaciones es cuidar a las personas
Identificar, informar y corregir desviaciones conductuales es una forma de acción preventiva. Informar no es informar, es preocuparse. El objetivo no es culpar, sino evitar que ocurra un accidente. Cada desviación observada debe verse como una oportunidad para corregir, aprender y mejorar procesos, formación y condiciones laborales.
Ahora, veamos un ejemplo práctico:
Imagina la siguiente situación: un operador se da cuenta de que un compañero trabaja sin gafas protectoras. En lugar de ignorar la situación, guía a su colega sobre la importancia del EPP y registra la desviación. El compañero se pone las gafas y continúa el trabajo con seguridad.
Esta actitud sencilla evitaba un posible accidente ocular. La observación y el cuidado marcaron la diferencia.
La seguridad es un valor compartido
Cada persona tiene un papel fundamental en la prevención de accidentes. Cuando cuidamos de nosotros mismos y de nuestros compañeros, fortalecemos la seguridad como valor de la empresa y como parte de nuestra vida diaria.
Cada decisión y cada acción marca la diferencia cuando se trata de proteger vidas.

